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EL DERECHO SISTEMICO. BRASIL. ESPAÑA. ¿Y SÍ…?

Por María Teresa Rodríguez Valls.

Coincide la redacción de estas notas con los preparativos para la conferencia que el Dr. Sami Storch, Juez del Tribunal de Bahía y pionero del Derecho Sistémico, impartirá por primera vez en España en la Facultad de Derecho de la U.C. de Madrid el día 4 de marzo de 2019.


Quizás sea la casualidad la que ha querido que haya sido invitado por el Departamento de Filosofía del Derecho, dentro de un proyecto educativo abierto a la innovación. Esta rama del Derecho, dedicada al estudio filosófico de la norma jurídica positiva y de las corrientes de pensamiento que han servido o sirven de base para el propio derecho será quien abra las puertas de nuestra Universidad para oír hablar de Derecho Sistémico.


Según la definición que hace el Dr. Storch “Derecho Sistémico” hace referencia al “análisis del derecho bajo una óptica basada en los órdenes superiores que rigen las relaciones humanas, según la ciencia de las constelaciones familiares desarrollada por el terapeuta y filosofo alemán Bert Hellinger”.


El Derecho se ocupa de los conflictos. De los conflictos en las relaciones humanas.

Y todo profesional del Derecho, antes de pensar en que norma es aplicable, hace un análisis detenido de los hechos que se presentan ante él. Generalmente relaciones humanas conflictuadas.


Es en este punto donde el Derecho Sistémico pretende “mirar” esos hechos, esas relaciones humanas desde el enfoque de la filosofía hellingeriana, y a través de ella, obtener claves altamente interesantes. Sí puede trasmitirlas a los ciudadanos implicados, se producirá una toma de conciencia que favorecerá soluciones amistosas, que tienen como primer efecto el fin del proceso. Pero el efecto más importante y profundo es la paz que se instala en las partes implicadas.


Pero los Tribunales brasileños están siendo un ejemplo en el sentido de obtener altos índices de acuerdo allí donde está siendo utilizado el Derecho Sistémico.

¿Dónde obtener las herramientas para esa nueva mirada? En la filosofía desarrollada por Bert Hellinger y sus más de cien obras publicadas a partir de su formación y dilatada vida personal y profesional.


Las enseñanzas contenidas en los “ordenes hellingerianos” son aplicables a todos los sistemas humanos y a las relaciones que en ellos se den. Su observancia genera armonía y apacigua la beligerancia.


¿Cómo aplicar esas herramientas una vez adquiridas?


¿Y en el contexto jurídico, ¿cómo puede un abogado, un juez, un funcionario judicial… utilizarlas?


Hay diferentes modos:


- Pueden darse a conocer mediante explicación a las personas envueltas en el conflicto en el seno de una audiencia. Esto ya genera un efecto, acreditado estadísticamente, de sosiego y facilita la conciliación.


- También puede realizarse un movimiento sistémico, que a modo de ejemplo, permita entender que dinámica subyace bajo el conflicto.


- Con una constelación, a través del profesional que pueda estar acreditado para ello.


- O mediante la “postura sistémica” del operador jurídico ante un caso. Postura interna que además tendrá su singularidad en función del rol que juegue cada operador. No es lo mismo el papel del Juez, que el del abogado, o el del mediador. Pero todos pueden adoptar una postura sistémica que ayude.


¿Quiénes son los beneficiados por esta visión “nueva” que el Derecho Sistémico quiere proporcionar”?


En primer lugar son los ciudadanos, que por fin obtienen la tranquilidad, la paz, el cese de la rabia o la venganza, y entienden por qué ocurrió todo como ocurrió.


En segundo lugar se benefician los profesionales del Derecho. Poder ver “sistémicamente” va a aligerar la carga que habitualmente soportan. Alejarse para tomar perspectiva y ver que el abogado sistémico puede dejar de ser “gladiador” de cada cliente que pida venganza o “salvador” del que pida consuelo. El Juez tendrá más criterios para entender porque sucedieron los hechos y será muy importante que recuerde que él no es “la Justicia”, sino que forma parte de un todo mayor que él, que tan sólo es “parte de la Administración de Justicia”.


Y así con cada uno de los profesionales sistémicos comprometidos con esta nueva mirada: procuradores, defensores judiciales, ministerio fiscal, etc…


La experiencia brasileña con Derecho Sistémico es un fenómeno extraordinario que a mí me ha seducido desde el primer momento. Toda una serie de factores se han conjugado para que Brasil se dirija hacia una Justicia innovadora, humanizada y pacificadora.


La legislación, a través de su CPC (art. 3.3), contempla las formas alternativas de resolución de conflictos entre las que se encuentran la mediación, el arbitraje y la conciliación.


El Consejo Nacional de Justicia brasileño, a través de su Resolución nº 125/2010 impulsó y estableció una cultura de mecanismos consensuales de resolución de conflictos que es digna de elogiar, porque “estimula” a los jueces para que vayan en busca de soluciones pacíficas de los conflictos. Abre la puerta, se aleja de una enumeración rígida de métodos, y es aquí donde la irrupción y expansión del Derecho Sistémico y las Constelaciones Familiares ha sido todo un éxito.


Hoy en día existen numerosas iniciativas en los Tribunales Brasileños que permiten a los justiciables acudir a oficinas de constelaciones donde poder ver su problema con mirada sistémica, quedando después abierta la posibilidad de continuar o no el litigio. También hay iniciativas en el ámbito de la violencia familiar, prisiones, menores infractores, etc.…Todo ello fue puesto de manifiesto en el 1 er Congreso Hellinger de Derecho Sistémico celebrado en Sao Paulo en Junio de 2018, donde todas estas experiencias fueron desglosadas.


El propio CNJ celebró en Brasilia una jornada en Abril 2018 donde diferentes jueces y magistrados que utilizan constelaciones familiares dieron su testimonio acerca de su uso y eficacia.


Se han creado Comisiones de Derecho Sistémico en casi todos los Colegios de Abogados de Brasil, se reúnen grupos de trabajo y en ellos se realizan conferencias divulgativas.

La Universidad se ha abierto a la enseñanza del Derecho Sistémico. Y hay miles de alumnos cursando formación básica y superior.


Todos estos factores contribuyen a la fuerza del movimiento sistémico jurídico brasileño que ahora llega a Europa.


La legislación española, como no podía ser menos, también recoge las posibilidades de resolución pacífica de conflictos, como prescriben también diferentes Directivas de la Unión Europea. La conciliación constituye una realidad en el proceso civil y laboral. El arbitraje es una herramienta utilizada sobre todo en el ámbito comercial.


La mediación se reguló específicamente por Ley RDL/2012 de 5 de marzo y son ya varios los años de su vigencia con resultado diferente del esperado. Se han titulado como “mediadores” numerosos profesionales y sin embargo, el ciudadano no acaba de acudir a esta institución. De hecho se está preparando un Anteproyecto legislativo para su modificación en la actualidad.


En España las Constelaciones Familiares eran grandes desconocidas, pero actualmente tienen un desarrollo creciente sobre todo en el ámbito terapéutico y pedagógico. Sin embargo son completamente ignoradas como posibilidad en el ámbito jurídico. Completamente.


Desde mi punto de vista, tenemos una gran diferencia con Brasil, y es que la legislación española no contiene una clausula abierta (como la que si permite la resolución 125/2010 citada del CNJ brasileño) que permita “innovar” en el campo de los “métodos alternativos”, utilizando constelaciones familiares y creando, por ejemplo, oficinas sistémicas como las descritas ya existentes en diferentes órganos jurisdiccionales brasileños.


El ordenamiento jurídico español (y europeo) contempla tan sólo la conciliación judicial, la mediación judicial y extrajudicial, y el arbitraje. Estas instituciones están profusamente reguladas y cabe poco margen de creatividad para poder “innovar” y aportar otras formulas con las constelaciones familiares.


Quizás empezar por dar a conocer la filosofía hellingeriana y el Derecho Sistémico a partir de la experiencia brasileña sea una buena forma de sembrar para un futuro uso de las constelaciones familiares en la justicia española también. Quizás el conocimiento de la “postura sistémica” y los órdenes de la ayuda adecuada sean los primeros pasos que puedan darse.


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Pero pensando en el futuro.


¿ Y sí ….


¿Y sí los ciudadanos que acuden por un asunto de separación o divorcio al Tribunal, pudiesen distinguir sus sentimientos de rabia y frustración del dolor por lo que no pudo ser y la frustración subsiguiente?


¿Y si fuese estas personas capaces de escuchar que a lo mejor, todo lo que ha ocurrido en su relación de pareja y que ha terminado en un Tribunal puede tener su origen en lealtades inconscientes que ellos han observado en relación a otros miembros anteriores de su familia?


¿Y sí los ciudadanos pudiesen vivenciar directamente esto mediante una constelación familiar, una audiencia sistémica o un movimiento en el Tribunal?


¿Y si fuésemos capaces los operadores jurídicos de atrevernos a conocer todo este conocimiento y estas dinámicas que nos llegan de la filosofía de Bert Hellinger?


¿Y sí empezamos abriéndonos a la posibilidad de conocerlos y vivenciarlos en un viaje personal apasionante?


¿Y sí de pronto, entendemos que funciona?


¿Y sí pensamos de qué modo incorporarlo a nuestro trabajo (sea cuál sea el cometido que desempeños: abogado, policía, fiscal, etc…) y exploramos conforme a la legislación de cada país, dónde y cómo podemos hacerlo?


¿Y sí vemos claramente la resistencia mental que vamos a tener a llevar todo esto a cabo?

¿Y si conseguimos darle un buen lugar a esa resistencia y pensar que es un efecto natural del sistema jurídico en el que nos hemos educado y formado que en principio no es muy permeable a los cambios porque es estructurado?


¿Y sí pensamos entre todos otro modo de llevar esto a cabo?


¿Y sí escuchamos a profesionales que ya lo han realizado con éxito, como el Juez Sami Storch que ha conseguido índices de más del 85 % en audiencias sistémicas con litigantes que posteriormente reconducen su pleito a una solución negociada?


¿Y sí escuchamos a abogadas como Cristina LLaguno que ya lleva muchos años haciendo abogacía sistémica, consiguiendo que el letrado no sea el paladín de todas las causas y pueda ver de otro modo los asuntos que llegan a sus despachos?


¿Y sí con las Constelaciones Familiares pudiésemos ver qué implicaciones subyacen a nuestros problemas?


¿Y sí el Juez encargado de un asunto pudiese también conocer los principios sistémicos y ver a los ciudadanos que ante él se sitúan de otro modo, como partes de un todo mayor (su sistema familiar)?


¿Y sí el Abogado que he escogido para que me lleve el caso, me escucha y además me hace ver a mi contrario sin rencor?


¿Y sí este abogado “sistémico” me diese algunas claves de filosofía hellingeriana que me abran los ojos?


¿Y sí hiciera algún movimiento con él, (o una constelación con un facilitador ) y entendiese que es lo que me ha pasado para que una relación fracasase?


¿Y sí ese Abogado fuese capaz de hacer un trabajo de autoconocimiento previo y profundo para conocer sus puntos ciegos y dejase de querer salvar o vengar a sus clientes todo el tiempo?


¿Y sí mi Abogado sistémico viese a la otra parte sin animadversión?


¿Y sí mi Abogado sistémico viese a la otra parte y todo el sistema familiar del que procede?


¿Y sí mi Abogado sistémico no viviese el juicio como sí fuese un duelo con el abogado contrario?


¿Y sí yo entendiese que mi ex pareja será siempre el padre de nuestros hijos, y en ellos le veo dignamente y le doy respeto?


¿Y sí entendiese que mi hijo adoptado tiene unos padres biológicos, a los que yo debo dar un lugar en nuestro corazón y nuestra vida como progenitores reales?


¿Y sí le hablo a mi hijo adoptado de sus padres biológicos con respeto y gratitud, para que él también pueda conectarse a ellos y tomarles?


¿ Y sí le digo a mi hija (que vive conmigo), que puede ser feliz cuando pasa los fines de semana con mi ex, y que me lo puede contar sin sentimiento de culpa?


¿Y sí dejará de hablar mal a mis hijos de mi ex, porque entiendo que no eso estoy hablando mal de la mitad de lo que ellos son?....


¿Y sí…?


Todo esto y mucho mas es Derecho Sistémico.


María Teresa Rodríguez Valls. Letrada de la Administración de Justicia. Madrid.


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